5 claves para el postoperatorio por artroscopia de hombro

La artroscopia en una técnica quirúrgica que podemos traducir como “ver la articulación”, en la que se introducen unos tubos en la articulación mediante unas pequeñas incisiones en la piel. Mediante estos tubos el cirujano puede trabajar dentro de la articulación.

Realizándote una intervención mediante artroscopia consigues una menor lesión de los tejidos que con la cirugía convencional. De esta forma, te recuperas más rápidamente y con menos complicaciones.

La articulación del hombro se caracteriza por su gran movilidad y por tener varias articulaciones dentro de ella. Por eso hay muchas lesiones de hombro que se pueden tratar mediante artroscopia, siendo las más frecuentes tendinitis y roturas tendinosas, luxaciones de repetición, bursitis, capsulitis adhesiva de hombro y otras.

La técnica de artroscopia de hombro se utiliza cada vez con más frecuencia y en más patologías de hombro.

La artroscopia de hombro

Lo normal es que si te hacen una artroscopia de hombro te pongan anestesia local. Te realizarán unas incisiones en la piel por donde te introducirán un tubo con una cámara y otros con pinzas, bisturí y otros utensilios. El tiempo que estés siendo intervenido va desde 10-15 minutos en patologías sencillas hasta más de una hora en procesos complicados. Saldrás del quirófano con un vendaje en el hombro tras pasar solo una noche en el hospital si no hay complicaciones.

Cuidados en el postoperatorio de artroscopia de hombro

Los cuidados en el postoperatorio de artroscopia de hombro es fundamental, para una mejor, más rápida y con menos complicaciones que con la cirugía tradicional.

Deberás mantener el brazo en cabestrillo para que el hombro operado esté en reposo. Ya te indicará el cirujano el tiempo que tienes que estar con el cabestrillo, que puede ser desde unos días hasta varias semanas dependiendo del tipo de intervención. Para que el hombro repose convenientemente no debes separar el brazo del cuerpo, subir el brazo por encima de la cabeza ni cargar cualquier tipo de peso. Sí que se puede mover el codo, la muñeca y los dedos, es más, te conviene mover estas articulaciones para evitar rigidez y movilizar la circulación.

El cirujano o fisioterapeuta te indicarán cuándo y de qué forma puedes empezar a mover el hombro. Al principio será con movimientos simples y después con movimientos orientados a la recuperación. Lo normal es que te den una hoja con instrucciones y dibujos sobre cómo mover el hombro y los ejercicios que debes hacer incrementando la movilidad de forma progresiva. El profesional te indicará cuándo puedes hacer movimientos más complejos como conducir o coger pesos.

Suele ser conveniente aplicar frío local los primeros días después de la intervención, pues el frío reduce la inflamación y alivia el dolor, por lo que lo habitual es aplicarlo tres o cuatro veces al día en periodos de 10-15 minutos. Como es normal tener dolor tras los primeros días de una artroscopia de hombro, el médico te recetará analgésicos y antiinflamatorios para evitarlo.

Como medida de precaución, si notas fiebre, dolor excesivo o sangrado, pueden ser indicadores de que algo no va bien, en ese caso contacta con el médico.

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